Ingredientes: Un puñado de hojas de neem y 2 tazas de agua.
Preparación: Hervir las hojas en el agua durante 10 minutos. Dejar enfriar, colar y guardar en un frasco de vidrio en el refrigerador.
Indicaciones: Usar como enjuague bucal después del cepillado, dos veces al día. No tragar. Ayuda a mantener las encías sanas y a prevenir infecciones menores.
Receta 3: Cataplasma de hojas para molestias localizadas
Para dolores leves de articulaciones o músculos, el neem puede ofrecer alivio tópico. Ingredientes: Un puñado de hojas frescas de nim.
Preparación: Triturar las hojas hasta formar una pasta. Si es necesario, se pueden añadir unas gotas de agua.
Indicaciones: Aplicar directamente sobre la zona dolorida (rodilla, codo, espalda) y cubrir con una gasa. Dejar actuar de 20 a 30 minutos y retirar con agua tibia. Suspender su uso si se produce irritación.
Advertencias importantes para su correcto uso:
El nim no es inocuo. Puede reducir los niveles de azúcar en sangre, por lo que si toma medicamentos para la diabetes, úselo solo bajo estricta supervisión médica para evitar la hipoglucemia. Está contraindicado durante el embarazo (puede provocar abortos espontáneo
La lactancia y en niños pequeños. Dosis elevadas pueden ser tóxicas para el hígado y los riñones. Nunca exceda las cantidades recomendadas ni lo convierta en un hábito diario sin supervisión médica. Ante cualquier duda, consulte siempre con su médico antes de probar remedios naturales.





