Ingredientes:
1 vaso grande de agua tibia
Jugo de medio limón fresco
3 rodajas de jengibre
5 hojas de menta
1 cucharadita de miel pura (opcional)
Preparación:
Calienta el agua sin que llegue a hervir. Agrega el jengibre y deja reposar 5 minutos. Incorpora el jugo de limón y la menta. Si deseas, añade miel para suavizar el sabor.
Modo de uso:
Tómala en ayunas 3 o 4 veces por semana. También puedes beberla a media mañana para mantenerte hidratado.
1 Variante refrescante circulatoria
1 litro de agua
½ pepino en rodajas
Jugo de 1 limón
Un pequeño trozo de jengibre
Deja reposar todo en el refrigerador al menos 2 horas antes de consumir. Es ideal para tomar durante el día.
Posibles beneficios
Favorece la hidratación.
Aporta antioxidantes naturales.
Puede estimular levemente la circulación gracias al jengibre.
Ayuda a reducir la sensación de hinchazón cuando se combina con una alimentación equilibrada.
Precauciones
Aunque es una bebida natural, no es recomendable para personas con gastritis, úlceras o reflujo frecuente debido al limón y el jengibre. Las personas con problemas renales o que toman anticoagulantes deben consultar a un profesional de la salud antes de consumir jengibre regularmente. No excedas su consumo pensando que acelerará resultados; el equilibrio es clave.
Recuerda que ninguna bebida por sí sola “desintoxica” el cuerpo de manera milagrosa. Lo más importante es mantener una alimentación variada, beber suficiente agua y realizar actividad física. Esta bebida puede ser un complemento saludable dentro de un estilo de vida consciente y equilibrado.





